DESTINO OVIEDO

La gente se asombra de la pasmosa tranquilidad con la que uno cruza la piel de toro para plantarse en la otra punta de España,

como si dijese que fuera a la playa de Chipiona a pasar el día. Pero es que a veces los motivos y la afición pueden más que

doce horas de autobús con destino Oviedo, con el propósito de ver cantar a su grupo favorito. Pero las cosas son asi y a

estas alturas no las vamos a cambiar.

No solo me atraía la idea de ir a ver a Mocedades, que por supuesto es la de más peso, sino tambien la de conocer a alguna

de esa gente que he tenido oportunidad de conocer a través del foro, a través de esa gran ventana que se llama Internet,

abierta a todo un universo de posibilidades y de información.

He de reconocer que me gustaba la idea de conocer gente como y … o tan pirada como yo (no vamos a entrar en valoraciones

, que no vienen al caso), la cosa es que quedamos, los chicos del foro, a las 19:30 en el Café Apolo en la calle de la Luna.

Antes de la cita, estuve tanteando el terreno (aunque no fui el único) y estuve sentado en la plaza de la Catedral,

donde a las 21.30 actuaría Mocedades y alli me encontré con el amigo Mariano.

Durante ese rato, estuvimos viendo las pruebas de sonido de Mocedades, después de haberme tragado las de los

“Reegge” que actuaban tras ellos.

No sé porque, pero me gustan los ensayos, es como una “tapita” antes de la gran cena. Iratxe cantaba trocitos de

“Donna, Donna”, o de “Juliette”, todos cantaban, todos probaban los micros, les estuvieron entrevistando, en fin,

todos esos preliminares para el gran momento.

Antes de que se fueran tuvimos, Mariano y yo la oportunidad de hablar con Javi un momento y quedamos en que

después del concierto nos pasaríamos todos para verles.

Llegamos puntuales a nuestra cita con Jandro, con su amigo Antonio y con Pedro. Enseguida nos reconocimos

porque un rato antes nos habíamos visto en la plaza de la Catedral, pero no estábamos seguros de que fueran ellos.

No hizo falta el clavel en la solapa para la cita a ciegas, nos reconocimos fácilmente, todos llevábamos cámaras,

algún disco para que firmaran, en fin que fue fácil el reconocimiento.

Fue divertida la reunión, cada uno contaba cómo vivía esta historia que nos apasiona, Pedro recordaba gran cantidad

de programas que había visto dedicados a Mocedades, Jandro y Antonio contaban cómo las vecinas les mandaban

bajar el volumen de la música (no hace falta decir qué tipo de música) y Mariano y yo coincidimos en algo. A los dos

nos ha pasado de estar en una peluquería y ver que en una revista había algo de Mocedades y no saber cómo llevársela

sin que nadie lo vea, ya que te pueden poner la cara colorada. En fin, que pudimos convencernos de que no somos únicos,

que hay gente que hace las mismas cosas que tu, por un lado un alivio… y por el otro pierdes originalidad, ya que todos

coincidimos en que nuestros amigos nos dicen que somos muy “originales”, por estos gustos musicales que tenemos.

A las 20:30 en punto ya estábamos al pie del escenario, para tener el mejor sitio, aunque ya se nos había adelantado

alguna gente, pero aun asi, teníamos la primera fila en el lado izquierdo del escenario.

Allí continuamos charlando de todas estas cosas, lo poco que nos dejaban unas señoras que pretendían ponerse al día de

sus vidas a tres metros una de la otra (y nosotros en medio). Pero bueno, solo nos pusieron un poco nerviosos las voces

de las buenas señoras, aunque yo me llevé la peor parte, ya que una de ellas estaba a mi lado apoyada en la baranda del

escenario y sentí levemente su codo en mi costado, con la sutil pretensión de que le dejara sitio a otra que estaba mas atrás,

pero gracias a Dios, tengo unos lumbares a prueba de bomba y aguanté hasta que ella

se cansó.

Bromas aparte, a las 21:30 en punto, Mocedades llenó el escenario y la plaza con esa forma de cantar que

sólo ellos tienen. No creo necesario volver a decir las canciones que cantaron ya que el repertorio fue casi igual que

el de Valencia, solo con algunos cambios. Uno de esos cambios es que en vez de Luis, estaba Fernando (de la formación

Walt Disney).

El público ovetense, al principio fue bastante frío, pero según el espectáculo iba avanzando se iba entusiasmando

más hasta llegar a estar totalmente entregado al final.

Estando el concierto empezado, se nos acercaron dos chicas- ¿Sois del foro?- me preguntaron, a lo que yo asentí,

era Marta, de León y una amiga suya. Y ya alli nos quedamos el club de fans a cantar y a animar a nuestro grupo favorito.

Los momentos importantes del concierto, para mi, siguen siendo el momento en el que cantan “Tómame o déjame”,

“Desde que tu te has ido” y “Pange lingua”. Pero hay veces que te fijas en unas cosas y otras veces en otras. Y en

esto coincidimos todos: la versión de “Más allá”, soberbia, realmente buena, no siendo una canción fácil de interpretar.

Aunque una de las cosas más sorprendentes y más aplaudidas de la noche fue “Un poco de amor”, en la que Fernando

nos demostró a todos su gran fuerza vocal, en una canción que es complicada de cantar. Fue de poner los

“pelos como escarpias”. Aparte de este tema de Queen, también hizo un solo en “California espera”,

que fue muy aplaudido.

Izaskum y Javier, fueron, como siempre, los encargados de establecer con el público ese código de complicidad

que te hace sentir mas a gusto en un concierto, la gente les comentaba cosas, ellos respondían. Y a la inversa. En una plaza

de la Catedral repleta de gente de todas las edades dispuesta a pasar un rato agradable escuchando una buena música.

Volvieron a finalizar el espectáculo con su tema-lema “Sobreviviremos”, para, posteriormente volver al escenario a cantar

esas canciones que la gente siempre les pide.

Nos supo a poco, disfrutamos como enanos, a ratos cantábamos con ellos, (menuda osadía), a ratos escuchábamos

atentamente. Se despidieron de nosotros con una canción que yo nunca les había oído en directo, “Adios amor”, la canción

favorita de Joan. Y pañuelo en mano les dijimos adios, hasta la próxima. Por cierto, el pañuelo de papel me lo dio esa misma

mujer que hora y media antes me había estado clavando el codo y es que la música amansa a las fieras.

Todos salimos muy contentos de haberlos visto, Mariano, había estado todo el rato que se le caía la baba, yo igual,

Pedro afirmaba que le había gustado mas que el año pasado. Jandro y Antonio estuvieron disfrutando tambien, grabando

con la cámara y haciendo fotos. Marta y su amiga no pararon de cantar en todo el concierto.

Nos fuimos todos hacia la zona de los camerinos a ver si podíamos pasar, me acerqué a uno de los vigilantes y

le comentamos que habíamos quedado con Javier y nos dijo que pasáramos, pero cuando nos vieron entrar a los siete,

no sé quién era, pero se puso hecho un energúmeno y dijo que tantos no podían pasar que alli mandaba él, con lo cual,

ante una persona tan amable, no tuvimos mas remedio que aguantarnos y solo nos dejaron pasar a dos, y entramos Mariano y yo.

Esperamos un rato a que fueran cambiándose de ropa y el primero en salir fue Javier, estuvimos charlando un rato,

nos firmo una fotos que llevábamos los dos, luego salió Izaskum y luego salieron los demás, y puedo os puedo decir

que todos y cada uno de ellos fueron de lo más agradable con nosotros.

Javier nos preguntó por los demás y le dijimos que no los habían dejado pasar y todo el detalle de salir él mismo

a saludarlos y allí estuvimos hablando un rato, luego fue a él a quien no dejaban pasar, el vigilante, muy en su papel

le pedía acreditación y es que la gente, muchas veces no sabe donde

está de pie.

Ya después de despedirnos de ellos, cuando nos disponíamos a irnos a tomar unas cañas, apareció Iratxe y nos dijo,

que lo prometido es deuda y que una vez dijo que nos tomaríamos algo juntos, asi que nos fuimos a un bar de por alli

a tomar algo.

Fue muy divertido, estuvimos tomando unas cervezas y hablando de todo un poco, sobre todo de música, la

bombardeamos un poco a preguntas, lo típico, que como llegó a Mocedades, y todas esas cosas. Estuvimos criticando

un rato a las canciones del verano, que son todas iguales, a lo que el amigo de Iratxe añadió que vivimos en una

constante Nochevieja.

Tambien le dimos un repaso a Operación Triunfo u Operación “ruina”, como dice mi paisana

María Jiménez, bueno pues lo normal, un buen rato que pasamos juntos hasta la hora de despedirnos.

La jornada la concluimos con varias fotos que nos hicimos todos para inmortalizar una noche tan especial y tan divertida

. Y con esto, lo único que os digo es que el año que viene, nos volveremos a ver y los volveremos a ver. Por ello,

desde aquí les mando mis mejores deseos y toda la suerte del mundo y que aquí están todos los admiradores para

apoyar lo que haga falta. Hasta siempre amigos!!!!.

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